EL LITORAL.COM
Edición del Lunes 19 de julio de 2010
“ENTRE PINTURAS Y DIBUJOS” EN EL SOR JOSEFA
La simpleza de la maestría a disposición de los chicos
Porque mirar no es lo mismo que ver, el profesor Domingo Sahda genera este espacio de aprendizaje para los chicos. Por primera vez en el museo, ellos se dejan llevar por el mundo de las formas.
ANA LAURA FERTONANI
fertonani@ellitoral.com
Coco es Domingo Sahda, el señor mayor de bigotes que los recibe en la puerta del museo con la seriedad del caso y les demanda un compromiso. Del otro lado hay niños y docentes y algunos padres, un contingente que viene de un barrio marginal del norte de la ciudad, que en plenas vacaciones se encuentran en la escuela para comer, y que por primera vez entran a un museo.
Adentro: los dibujos, las pinturas, grabados y esculturas de grandes maestros. Raúl Soldi, Quinquela Martín, Leónidas Gambartes, Mildred Burton, Augusto Schiavoni, Carlos Uriarte, Cleto Ciochini, Julio Vanzo, Raúl Schurjin, Ludovico Paganini, Oscar Herrero Miranda, Carlos Páez Vilaró, Ernesto Fertonani, Fabricio Fernandino y Nicolás Rubió son sólo algunos de los creadores de esas obras, patrimonio del Museo.
“Forma parte del trabajo de la gente del museo que, con el tino y el sentido común, ha ido seleccionando una muestra que reúne dibujos, pinturas, grabados y esculturas, una interesante colección, no sólo está destinada a estas actividades, sino para el usufructo de toda la comunidad. No hay cuestiones excesivamente complejas o agresivas o que requieren una disponibilidad especial, tienen la simpleza de la maestría”. Sahda habla de la selección de obras que integran la muestra “Entre pinturas y dibujos”, en el Sor Josefa Díaz y Clucellas (San Martín 2068).
HORIZONTES
Los chicos entraron y ahí, envueltos un poco por la curiosidad y otras sensaciones, se engancharon con la propuesta y se animaron a responder a los interrogatorios del profesor y crítico de arte. Primero, vieron los retratos y las miradas pintadas que se cruzaban con las que las miraban; conocieron un collage, las distintas pinturas, los colores saturados, el proceso de los grabados, las diferencias de luces que habitan entre un marco y otro. Sobre cada horizonte, Sahda los intentaba llevar sólo con la mirada, simplemente depositando la mirada ahí, sobre la nueva superficie.
Coco está concretando esta labor en el museo municipal porque lo propuso. “Esto de algún modo repite lo que empecé a hacer en el Museo Provincial Rosa Galisteo en el 2008... Damos por supuesto -erróneamente- que ver y mirar es lo mismo, que discriminar es un proceso de la mirada que deambula circunstancialmente. Uno enseña a mirar, reconocer, comparar, asimilar, relacionar; en el mundo de la cultura de la imagen no trabajar sistemáticamente esos aprendizajes es no darse cuenta en el tiempo en el que se está viviendo”, habla Sahda.
“En el trabajo con los chicos empleo la mirada como vínculo de reconocimiento y apropiación del mundo, es el objetivo”, fundamenta.
“Esta experiencia, que es una cuestión vocacional, me interesa profundamente no sólo por la formación de recursos humanos, la calificación de los mismos, sino por el mejor empleo de los sentidos: para que cada quien se dé cuenta dónde está parado y qué cosa tiene enfrente. No hay imágenes inocentes, las imágenes nos manipulan. Enseñar a detectarlas, enseñar a apropiarse de ellas, creo que vale la pena como proposición formadora de ciudadanos.
“A mí me sirve como proceso de enriquecimiento acerca de la condición humana, y supongo que a ellos les sirve como descubrimiento de su potencial, aunque sea intuitivamente, y a muchas maestras me permito mostrarles que con pocas cosas, con el interés manifiesto, uno puede lograr grandes cosas”, remata Sahda.
Al final, todos tuvieron hojas y lápices. Los más chicos se sentaron frente a la obra que eligieron y la copiaron; los más grandes debieron escribir diez líneas de lo que veían. Con mucha timidez, al principio, y luego, más cómodos, se tiraron sobre el piso del museo para dejarse ir por las definiciones propuestas por las líneas.
La simpleza de la maestría a disposición de los chicos
Primero, vieron los retratos y las miradas pintadas que se cruzaban con las que las miraban; conocieron un collage, las distintas pinturas, los colores saturados, el proceso de los grabados, las diferencias de luces que habitan entre un marco y otro.
Foto: LUIS CETRARO
/// EL DATO
VISITAS
Durante la muestra se realizan visitas guiadas, coordinadas por Sahda, con estrategias especialmente pensadas para las distintas edades e intereses. Los días y horarios de las actividades para chicos son de lunes a viernes a las 9.30 y 15, a partir del lunes y hasta el 6 de agosto inclusive.
Vale destacar que el Proyecto Aula Ciudad, impulsado desde la Secretaría de Cultura del gobierno de la ciudad, participa de esta actividad a través de la difusión e inscripción de grupos de chicos a las visitas guiadas y talleres durante el tiempo de vacaciones y con grupos escolares, al retomar las clases.
Para más información o reservas de turnos se sugiere comunicarse al 457-1512 o enviar un correo electrónico a proyeccioncultural@santafeciudad.gov.ar.
lunes, julio 19, 2010
jueves, octubre 15, 2009
Exposición homenaje: "Recuerdos"
Durante el mes de mayo -y hasta mediados de junio- del corriente año, se realizó una muestra homenaje a la artista Mildred Burton, en la galería "Centoira" de Capital Federal. Aquí, algunas fotos de la inauguración del evento.
















Etiquetas:
Centoira,
Homenaje,
Mildred Burton,
Recuerdos
martes, mayo 26, 2009
Mildred Burton: arte de locura exquisita
Diario Ámbito Financiero
Por: Jorge Glusberg
Las obras de Mildred Burton (de quien se inaugura mañana la muestra «Recuerdos») planteaban combinaciones originales y poéticas: una conjunción azarosa entre seres y elementos dispares de la vida cotidiana.
Mañana se inaugurará en la Galería Centoria (French 2611), la exposición «Recuerdos» de Mildred Burton. Nacida en Paraná, Entre Ríos, Burton (1942-2008), estudió en la Escuela de Bellas Artes de su provincia y luego se especializó en la Escuela «Ernesto de la Cárcova» en Buenos Aires.
Su primera muestra fue en 1972. Siete años más tarde, en 1979, se expusieron sus trabajos en lo que definimos como La Postfiguración, en el Museo de Arte Moderno, dirigido por Guillermo Whitelow. Sus obras planteaban combinaciones originales y poéticas, una conjunción azarosa entre seres y elementos dispares de la vida cotidiana.
«Unía elementos sencillos con otros enigmáticamente encontrados o perversamente relacionados, logrado todo con gran laboriosidad artesanal y calidad poética», escribió Diana Dowek en el catálogo de la galería.
Admiradora de Max Ernst y de René Magritte, eludió, como ambos, el «automatismo psíquico» desarrollado por la escuela surrealista de París, para impugnar lo establecido desde (y con) lo imaginario. En su lucha contra esquemas y hábitos aceptados, Burton - en el dominio de lo que hemos llamado Cultura de lo Surreal- desplegó un oficio riguroso y un corrosivo humor negro. Cuestionó la falsa moralidad, la represión del deseo, los pudores ridículos, la sujeción social, el encantamiento de la niñez, el individualismo egoísta y los proyectos fáusticos de una modernización avasalladora.
«(.) Mildred maravilla, disfrazada de niña mala, compasiva, mando, amada, de animalillos colmada. Siete duelos, siete espadas; siete por siete alumbradas, amalgamadas en oro, de los dones; tesoro de ángeles celeste, colores mirando al Este, pinceles cresta amarilla, ésta es Burton maravilla.», así la describió la escritora Luisa Mercedes Levinson.
Una serie paradigmática, «Motocicletas y autos», fue constituida por sus pinturas de automóviles y motocicletas, que la artista representaba con caracteres antropomórficos (intestinos, bocas, lenguas, dientes, brazos). Satirizaba así a la uniformidad social tanto como al auge creciente del uso de estos vehículos, que parecía llegar a la simbiosis entre hombre y máquina. Pero aludía, a la vez, a las motos y autos en su capacidad de símbolos sociológicos de una clase social.
Especial mención merecen sus «Proyectos fáusticos». El Fausto goetheano crea de la nada, en un país rico, ordenado y modelo, donde la vida humana no cuenta. Burton diseñaba iniciativas también ficticias, pero llenas de sarcasmo: sus obras se distinguieron siempre por su oficio indiscutible, el humor y el desdén por toda lógica.
En la mayoría de sus trabajos manifestó una constante oposición entre su imaginación y el sentido común. Esa idea fue fundamental en «Proyectos y Proyectoides», dos series complementarias. En los primeros, su imaginación la llevó a la elaboración del Puente elevador para turistas de Mont Juic, que se elevaba desde el mar catalán hasta las colinas del Mont Juic, donde el gran arquitecto Josep Lluis Sert, diseñara la sede de la Fundación Miró; Arata Isozaki, el estadio cubierto rodeado por las esculturas de su mujer, Aiko; y una escuela diseñada por el arquitecto de Barcelona Ricardo Bofill. El puente se mantiene con resinas humanas, animales y vegetales. Posee cámaras compactadoras, piletas, lugares de esparcimiento y usinas que transforman los restos orgánicos de los «turistas gordos» en alimentos para los peces del mar.
Su «Ciudácula Futboloide» proponía una ciudad imaginaria a levantarse en la Isla Martín García para el desarrollo de eventos especiales, con 300 habitantes estables (la hinchada) y 30 jugadores en línea. El proyecto planteaba alquilar disfraces, fieras y armas; gente educada para corear cantos de apoyo; una Central Mafia y una Central Doping, además de viviendas especiales para cada profesión.
Una vez por mes se ejecutaba allí, en una gran fiesta, a un árbitro de fútbol, un director técnico o un presidente de club, con bandas de música, barcos y helicópteros para transportar al público. En su Puente transportador de rinocerontes viejos y gastados de Cabo Blanco, en Miami, proyectó un tubo llamado por la artista «grasoducto», para conducir petróleo y sustancias orgánicas vivas. La música iba desde sonidos de la selva al new wave. También se definían a lo largo del puente distintos tipos de olores. Se transportaban diamantes en bruto con zorras, monitores, adornos y una custodia de soldados electrónicos que se movían en camiones especiales.
Burton desarrolló su imaginería fantástica por medio de una gráfica precisa, en imágenes tales como una piscina policroma, en el medio del mar, rodeada de peces, objetos, altoparlantes y una portezuela frente al mar. La compleja trama tejida con aparatos electrónicos, señales viales y robots, junto a gigantescas zanahorias, ojos, orejas, cactus y reptiles, desarrollaban el denominador común de sus trabajos, que sintetizaban una zoología particular integrada irónicamente con sus dibujos que representaban un exquisito antropomorfismo lúdico.
A pesar de la aparente diversidad de elementos y colores, Burton logró siempre la esencia íntima de una figuración singular. No presentó edificios, propuestas u objetos aislados, sino proyectos para la arquitectura de una ciudad, a través de una conjunción inesperada de elementos disímiles con los que estructuró un mundo fantasmal en el que los elementos se contextualizaban.
Son singulares los conceptos con los que Dowek concluye el prólogo: «Quiero recordarte Mildred, como la amiga que fuiste, (.). Pero sobre todo, como la gran artista, con una locura exquisita que traducida a la pintura, a tus proyectos, subyugaba».
Por: Jorge Glusberg
Las obras de Mildred Burton (de quien se inaugura mañana la muestra «Recuerdos») planteaban combinaciones originales y poéticas: una conjunción azarosa entre seres y elementos dispares de la vida cotidiana. Mañana se inaugurará en la Galería Centoria (French 2611), la exposición «Recuerdos» de Mildred Burton. Nacida en Paraná, Entre Ríos, Burton (1942-2008), estudió en la Escuela de Bellas Artes de su provincia y luego se especializó en la Escuela «Ernesto de la Cárcova» en Buenos Aires.
Su primera muestra fue en 1972. Siete años más tarde, en 1979, se expusieron sus trabajos en lo que definimos como La Postfiguración, en el Museo de Arte Moderno, dirigido por Guillermo Whitelow. Sus obras planteaban combinaciones originales y poéticas, una conjunción azarosa entre seres y elementos dispares de la vida cotidiana.
«Unía elementos sencillos con otros enigmáticamente encontrados o perversamente relacionados, logrado todo con gran laboriosidad artesanal y calidad poética», escribió Diana Dowek en el catálogo de la galería.
Admiradora de Max Ernst y de René Magritte, eludió, como ambos, el «automatismo psíquico» desarrollado por la escuela surrealista de París, para impugnar lo establecido desde (y con) lo imaginario. En su lucha contra esquemas y hábitos aceptados, Burton - en el dominio de lo que hemos llamado Cultura de lo Surreal- desplegó un oficio riguroso y un corrosivo humor negro. Cuestionó la falsa moralidad, la represión del deseo, los pudores ridículos, la sujeción social, el encantamiento de la niñez, el individualismo egoísta y los proyectos fáusticos de una modernización avasalladora.
«(.) Mildred maravilla, disfrazada de niña mala, compasiva, mando, amada, de animalillos colmada. Siete duelos, siete espadas; siete por siete alumbradas, amalgamadas en oro, de los dones; tesoro de ángeles celeste, colores mirando al Este, pinceles cresta amarilla, ésta es Burton maravilla.», así la describió la escritora Luisa Mercedes Levinson.
Una serie paradigmática, «Motocicletas y autos», fue constituida por sus pinturas de automóviles y motocicletas, que la artista representaba con caracteres antropomórficos (intestinos, bocas, lenguas, dientes, brazos). Satirizaba así a la uniformidad social tanto como al auge creciente del uso de estos vehículos, que parecía llegar a la simbiosis entre hombre y máquina. Pero aludía, a la vez, a las motos y autos en su capacidad de símbolos sociológicos de una clase social.
Especial mención merecen sus «Proyectos fáusticos». El Fausto goetheano crea de la nada, en un país rico, ordenado y modelo, donde la vida humana no cuenta. Burton diseñaba iniciativas también ficticias, pero llenas de sarcasmo: sus obras se distinguieron siempre por su oficio indiscutible, el humor y el desdén por toda lógica.
En la mayoría de sus trabajos manifestó una constante oposición entre su imaginación y el sentido común. Esa idea fue fundamental en «Proyectos y Proyectoides», dos series complementarias. En los primeros, su imaginación la llevó a la elaboración del Puente elevador para turistas de Mont Juic, que se elevaba desde el mar catalán hasta las colinas del Mont Juic, donde el gran arquitecto Josep Lluis Sert, diseñara la sede de la Fundación Miró; Arata Isozaki, el estadio cubierto rodeado por las esculturas de su mujer, Aiko; y una escuela diseñada por el arquitecto de Barcelona Ricardo Bofill. El puente se mantiene con resinas humanas, animales y vegetales. Posee cámaras compactadoras, piletas, lugares de esparcimiento y usinas que transforman los restos orgánicos de los «turistas gordos» en alimentos para los peces del mar.
Su «Ciudácula Futboloide» proponía una ciudad imaginaria a levantarse en la Isla Martín García para el desarrollo de eventos especiales, con 300 habitantes estables (la hinchada) y 30 jugadores en línea. El proyecto planteaba alquilar disfraces, fieras y armas; gente educada para corear cantos de apoyo; una Central Mafia y una Central Doping, además de viviendas especiales para cada profesión.
Una vez por mes se ejecutaba allí, en una gran fiesta, a un árbitro de fútbol, un director técnico o un presidente de club, con bandas de música, barcos y helicópteros para transportar al público. En su Puente transportador de rinocerontes viejos y gastados de Cabo Blanco, en Miami, proyectó un tubo llamado por la artista «grasoducto», para conducir petróleo y sustancias orgánicas vivas. La música iba desde sonidos de la selva al new wave. También se definían a lo largo del puente distintos tipos de olores. Se transportaban diamantes en bruto con zorras, monitores, adornos y una custodia de soldados electrónicos que se movían en camiones especiales.
Burton desarrolló su imaginería fantástica por medio de una gráfica precisa, en imágenes tales como una piscina policroma, en el medio del mar, rodeada de peces, objetos, altoparlantes y una portezuela frente al mar. La compleja trama tejida con aparatos electrónicos, señales viales y robots, junto a gigantescas zanahorias, ojos, orejas, cactus y reptiles, desarrollaban el denominador común de sus trabajos, que sintetizaban una zoología particular integrada irónicamente con sus dibujos que representaban un exquisito antropomorfismo lúdico.
A pesar de la aparente diversidad de elementos y colores, Burton logró siempre la esencia íntima de una figuración singular. No presentó edificios, propuestas u objetos aislados, sino proyectos para la arquitectura de una ciudad, a través de una conjunción inesperada de elementos disímiles con los que estructuró un mundo fantasmal en el que los elementos se contextualizaban.
Son singulares los conceptos con los que Dowek concluye el prólogo: «Quiero recordarte Mildred, como la amiga que fuiste, (.). Pero sobre todo, como la gran artista, con una locura exquisita que traducida a la pintura, a tus proyectos, subyugaba».
Etiquetas:
Centoira,
Jorge Glusberg,
Mildred Burton,
Recuerdos
martes, mayo 19, 2009
miércoles, mayo 13, 2009
BioBurton
mILDRED bURTON nació en Paraná, Entre Ríos. Estudió música, pintura, grabado y dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Entre Ríos y escultura en la Escuela "Ernesto de la Cárcova", en Bs. As. Expone desde 1969 en más de 450 salones nacionales, municipales, provinciales, bienales, museos, galerías, etc. de América Latina, Europa y EE.UU.

(Sir Richard Burton - dibujo)
Ha realizado las siguientes exposiciones: En 1994 “El ultimo Zelofonte” –Feria del Libro, SADE-; Foro 2000 Proyecciones Argentinas Contemporáneas; en 1995 MNBA “Trienal de Milán, “Periferias”; en 1996 Premio Hugo del Carril Museo de Arte Moderno “Ña corrupción y su cría” (díptico); “Holocausto visto desde el cielo”, Museo Provincial de Bs.As Timoteo Navarro; C. C. Recoleta “Proyectos, Proyectoides Diagnosticazos y otras yerbas” C.C. Recoleta; “El paisaje” MNBA de Misiones; “Homenaje a los Beatles” en el MNBA Pedro Martínez de Entre Ríos; “La infame proliferación de Juan Sida”, C. Gral S. Martín-Jornadas de la lucha contra el Sida. En 1997: “El paisaje” Museo Provincial de BA Gómez Cornet (Santiago del Estero); “Arte Erótico” C. Cultural Borges; “Los Maestros” MNBA, Fundación Amalia Lacroze de Fortabat; en 1998 en el C. C. Borges Premio Trabucco. Dibujo. Academia Nacional de Bellas Artes; “Femenino Plural” muestra Internacional de Mujeres en el MNBA; (1999) “ 100 años de pintura” C. Cultural Recoleta; (2000) “Animarte” en el Palais de Glace; “Exposición y remate para reconstrucción de la AMIA en el C. C.Recoleta; “Proyectos y Proyectoides” MNBA; (2001) 3 veces 3 C. C. Recoleta-AGA-; “Mujer en el Arte” C.C. Borges; Feria de Arte de Toronto-Canadá; entre otras. Ha recibido innumerables premios y distinciones, entre ellos se destacan: (1992) Jornadas de la Crítica Internacional MNBA –Premio Siemmens-; (1993) “93 Bienal Internacional de Arquitectura y Diseño de Bs.As.-C.C. Recoleta, obtiene el Premio Projeto; (1994) Ternada al Premio AICA a la Trayectoria; (1995) Premio “Autopista del Sol”-Proyecto- obtiene el premio MNBA; Bienal Internacional de Arquitectura y Diseño obtiene el Premio MNBA; (1997) Premio Gunther, 1 º Premio –MNBA; (1998) Bienal Costantini 1º Mención MNBA; (2001) “Proyectos y Proyectoides” MNBA; Premio Konex 2002…

(Sir Richard Burton - dibujo)
Ha realizado las siguientes exposiciones: En 1994 “El ultimo Zelofonte” –Feria del Libro, SADE-; Foro 2000 Proyecciones Argentinas Contemporáneas; en 1995 MNBA “Trienal de Milán, “Periferias”; en 1996 Premio Hugo del Carril Museo de Arte Moderno “Ña corrupción y su cría” (díptico); “Holocausto visto desde el cielo”, Museo Provincial de Bs.As Timoteo Navarro; C. C. Recoleta “Proyectos, Proyectoides Diagnosticazos y otras yerbas” C.C. Recoleta; “El paisaje” MNBA de Misiones; “Homenaje a los Beatles” en el MNBA Pedro Martínez de Entre Ríos; “La infame proliferación de Juan Sida”, C. Gral S. Martín-Jornadas de la lucha contra el Sida. En 1997: “El paisaje” Museo Provincial de BA Gómez Cornet (Santiago del Estero); “Arte Erótico” C. Cultural Borges; “Los Maestros” MNBA, Fundación Amalia Lacroze de Fortabat; en 1998 en el C. C. Borges Premio Trabucco. Dibujo. Academia Nacional de Bellas Artes; “Femenino Plural” muestra Internacional de Mujeres en el MNBA; (1999) “ 100 años de pintura” C. Cultural Recoleta; (2000) “Animarte” en el Palais de Glace; “Exposición y remate para reconstrucción de la AMIA en el C. C.Recoleta; “Proyectos y Proyectoides” MNBA; (2001) 3 veces 3 C. C. Recoleta-AGA-; “Mujer en el Arte” C.C. Borges; Feria de Arte de Toronto-Canadá; entre otras. Ha recibido innumerables premios y distinciones, entre ellos se destacan: (1992) Jornadas de la Crítica Internacional MNBA –Premio Siemmens-; (1993) “93 Bienal Internacional de Arquitectura y Diseño de Bs.As.-C.C. Recoleta, obtiene el Premio Projeto; (1994) Ternada al Premio AICA a la Trayectoria; (1995) Premio “Autopista del Sol”-Proyecto- obtiene el premio MNBA; Bienal Internacional de Arquitectura y Diseño obtiene el Premio MNBA; (1997) Premio Gunther, 1 º Premio –MNBA; (1998) Bienal Costantini 1º Mención MNBA; (2001) “Proyectos y Proyectoides” MNBA; Premio Konex 2002…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


